N2 abril 19Lo habíamos llamado, anticipadamente, “Concierto Solidario”, pero se ha ganado el título para siempre. Una fecha para nuestra memoria: martes, 19 de marzo de 2019. Energía sin Fronteras se erige en protagonista y destinataria de un Concierto Benéfico que organiza en el Auditorio Nacional de Madrid el Conservatorio Profesional de Música Adolfo Salazar, de la Comunidad de Madrid, que conmemoraba su trigésimo aniversario.

Para celebrarlo eligió la vía solidaria: ceder los beneficios al proyecto de electrificación fotovoltaica de la misión católica de Chezi, en la región central de Malawi, precisamente en una hora en que una inundación devastadora arrasaba buena parte de este país y del vecino Mozambique. El complejo da asistencia (escuelas, ambulatorio, residencia, cocinas, pequeña granja, manutención a colectivos de niños y ancianos externos) a unas dos mil personas al mes. Allí estaban, en el patio de butacas, sorprendidas y emocionadas, las hermanas madrileñas Misioneras de María Mediadora, compañeras de congregación de las que rigen con increíble eficacia aquella misión africana. La financiación del proyecto está liderada por EDP Energías de Portugal y colabora también la Fundación Esteban G. Vigil.

El concierto cubrió varios frentes, según explicó ante el atento auditorio Lucila Izquierdo, presidenta de la Junta Directiva de Esf. Además de recaudar ayuda para la financiación de las obras, la ocasión permitió presentar el proyecto de Esf y el alcance mundial de la Cooperación, bajo el patrocinio de la ONU, a casi dos mil madrileños. Entre otras personalidades, hemos podido anotar la presencia de Cristina Álvarez Sánchez, viceconsejera de Política Educativa de la Comunidad de Madrid.

Era nuestro primer concierto de gran proyección artística, fruto de la reconocida profesionalidad del Conservatorio Adolfo Salazar que puso al servicio del éxito a su propia Orquesta Sinfónica y Coro, el Coro de Niños y Jóvenes de la Comunidad de Madrid, la Escuela Superior de Canto, el Conservatorio de Danza Fortea y un grupo de solistas consagrados. Se ofrecieron obras de Mozart, A. Copland, V. Kalinnikov, Schubert, Hochedlinger (arreglo), Coulais, Offenbach y Piazzola, cerrando con la actualísima Bohemian Rhapsody de Freddie Mercury, a toda voz.


Tenemos mucho que agradecer a muchos pero es justo destacar a nuestro voluntario Santiago Escamilla, promotor entusiasta de esta iniciativa artístico-benéfica. Sus buenos oficios movieron los hilos entre el Conservatorio Adolfo Salazar y el Auditorio Nacional y surgió el pequeño milagro. Santi nos permite pensar que habrá más.


CONCIERTO GRABADO:


https://www.youtube.com/watch?v=w2u2cxSAr7Y&feature=youtu.be