N3 abril 19 1El novedoso proyecto Corylus (electrificación domiciliaria cofinanciada) que Esf desarrolla en el departamento de Yoro (Honduras) ha cubierto con éxito su primera fase piloto. En el próximo abril se habrán implantado ya los 235 sistemas fotovoltaicos previstos para otras tantas familias de los municipios de Victoria y Sucaco. (leer más)

Objetivos del proyecto
El proyecto Corylus en Honduras se plantea desde el interés común de Esf y Ayuda en Acción que colaboran para garantizar el acceso universal a la energía eléctrica a comunidades rurales aisladas de Yoro, en línea con el OD nº7 de Naciones Unidas: «Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”.

Corylus es un novedoso proyecto de electrificación domiciliaria implementado con el compromiso del retorno económico por parte de los propios beneficiarios, con el objetivo de reutilizar estos fondos (fondo rotatorio o fondo semilla) para proyectos posteriores de tal manera que se multiplique su uso.
A corto plazo, Corylus pretende alcanzar en el departamento de Yoro estos objetivos:
● Cubrir las necesidades básicas de la población sin acceso a la energía a través de un sistema financiado razonable y asumible por los beneficiarios.
● Establecer su modelo de desarrollo a través de un gestor social local de garantía
● Expandir el proyecto a las comunidades vecinas

Un sistema sencillo y asequible
El soporte técnico del Corylus consiste en un sistema fotovoltaico domiciliario de tercera generación, que no necesita mantenimiento, con vida útil garantizada para diez años y de coste cuidadosamente adecuado para sus usuarios. El módulo es autoinstalable, con un panel solar del tamaño de un ordenador portátil que alimenta una pequeña batería a la que se conectan de tres a cinco lámparas led que distribuyen la energía por cable a distintas dependencias del hogar. Asimismo, permite a la familia recargar sus móviles u otros usos de baja potencia.
Financiación de los equipos
La financiación de los equipos fotovoltaicos constituye el aspecto más original del proyecto. El 50% del coste de adquisición de estos equipos integrales corre a cargo de los municipios afectados. La otra mitad se financia mediante un fondo de 45.000€, creado por Esf, al que acuden los usuarios bajo el compromiso de reembolso en cuotas mensuales adaptadas a sus ingresos a lo largo de un año.
Así se recupera el importe financiado para reinvertirlo en la comunidad vecina e ir creciendo en formato mancha de aceite. El fondo pervivirá en el tiempo permitiendo aumentar el número de comunidades beneficiarias.

Cuotas de amortización asequibles
Las aportaciones de los beneficiarios no excederán los gastos mensuales que habitualmente hacen en consumibles (velas, ocote, queroseno, pilas, recargas de móviles, etc.) de manera que, tras el pago de las cuotas, el beneficiario será propietario del equipo y dispondrá de ese dinero para otras necesidades.
Con esta fórmula, se trata de mantener viva la recuperación de ese fondo para que pueda servir ininterrumpidamente de medio de financiación para futuros usuarios de otras comunidades. La segunda fase de esa primera etapa de implantación del Corylus se cumple justamente una vez recuperadas, al cabo del año de plazo, las cantidades que cada usuario ha recibido del fondo colectivo.
Entidades colaboradoras
El soporte de gestión principal del proyecto corresponde al consorcio constituido entre Energía sin Fronteras, Ayuda en Acción Honduras y la Fundación en Acción Comunitaria de Honduras (FUNACH), que han firmado un convenio de colaboración y desarrollo del Proyecto Corylus.
Además de apoyo económico, los municipios también se ocupan de organizar los comités comunitarios que canalizan la formación de los usuarios y el desarrollo de la cultura grupal.
Por su parte, las Cajas Rurales locales de Ahorro y Crédito asumen la gestión del cobro de las cuotas iniciales y la formalización del Fondo Corylus para su reinversión en las comunidades vecinas y la compra de los equipos. Colaboran también en el proyecto la fundación local Luces Nuevas y Tecnosol, como suministrador de los equipos y la formación.
Los estudios sociales y económicos realizados por el proyecto Corylus permiten hacer una proyección de más de 1.580 familias beneficiarias en un plazo de ocho años.

Pie de foto: Nuestros voluntarios Hernández Cortés y Javier Alaminos, en el centro, con miembros del consorcio del Proyecto Corylus (Ayuda en Acción Honduras y FUNACH), del municipio de Victoria y de la Fundación Luces Nuevas.