| 09/02/2010 | MARIANO CABELLOS, EN LA ACADEMIA DE INGENIERÍA |
| Para el presidente del Patronato de ESF, el acceso al agua y a la energía es la primera condición para alentar el desarrollo de los países más pobres | |
Mariano Cabellos, pesimista sobre el cumplimiento de los Objetivos del “Milenio”· Energía Sin Fronteras invirtió más de un millón de € en proyectos de agua y electricidad en diez países El binomio “agua-energía” encierra en sí mismo la clave de cualquier proyecto desarrollo humano; o, dicho de otro modo: el acceso al agua potable y al suministro eléctrico constituyen los instrumentos previos e imprescindibles para sacar de la pobreza a los países más carenciales del planeta. Sobre estos principios versó la intervención de Mariano Cabellos, presidente del Patronato de Energía Sin Fronteras, en la mesa redonda sobre asuntos de Cooperación Internacional, celebrada el pasado día nueve de febrero en la Academia de Ingeniería, de Madrid. Agua y energía –subrayó Mariano Cabellos- son también los dos vectores que orientan toda la acción solidaria de ESF. He aquí un resumen de la intervención de nuestro presidente. MIL MILLONES DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE EXTREMA POBREZA Según informaciones recientes de Naciones Unidas –comenzó diciendo el señor Cabellos- más de 1.600 millones de personas en el mundo no tienen posibilidades de acceder a los servicios modernos de energía, es decir, carecen de electricidad. Se puede afirmar que son extremadamente pobres, sobreviven con menos de 1 dólar al día, la mayoría son mujeres y niños, y residen en zonas rurales y aisladas. La energía que utilizan es la biomasa en sus formas más rudimentarias, leña, paja, heno, residuos agrícolas, etc. Esta biomasa, además, se suele utilizar de forma primitiva e ineficiente para cocinar y calentarse, lo que suele acarrear enfermedades producidas por la respiración abundante de humos.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se proponían como meta reducir la pobreza a la mitad para el año 2015. Antes de que estallara la crisis del 2008, los avances producidos en la consecución de los objetivos ofrecían bastante alentadora, pero a fecha de hoy de nuevo resurge el pesimismo, ya que se está comprobando cómo los países más pobres, es decir, los que tienen un índice de desarrollo Humano más bajo, están dejando de percibir, o las reciben en menor cuantía, las Ayudas de los países del mundo occidental y desarrollado. MUNDOS DESIGUALES Al realizar una sencilla correlación entre el consumo de energía eléctrica y el Índice de Desarrollo Humano, se pone de manifiesto, por ejemplo, que los países de la OCDE consumen 100 veces más electricidad que el grupo de países más pobres. Algo similar ocurre con el consumo del agua: mientras que unos consumimos a razón de varios miles de litros de agua al día, otros no alcanzan ni tan siquiera los 100 litros al día recomendados por la OMS, teniéndose que conformar en muchos casos con menos de veinte litros. ENERGÍA Y DESARROLLO: RELACIÓN NECESARIA Este ejercicio de correlación pone claramente de manifiesto que disponer de energía moderna, de agua potable y acceso a los saneamientos es consustancial con el Desarrollo. También, se comprueba que en aquellos países con un menor consumo per cápita de energía el índice de mortalidad infantil es mayor, el índice de analfabetismo es mayor, y la esperanza de vida es menor que en los países desarrollados.
OBJETIVOS Con el propósito de intentar ayudar a remediar los problemas que conlleva la falta de agua potable y servicios modernos de energía, nació en 2003 la Fundación Energía Sin Fronteras. çEstos son sus objetivos: > Facilitar el acceso a la energía y agua mediante el desarrollo de programas específicos orientados a centros comunitarios y comunidades de zonas rurales aisladas. > Influir sobre los organismos reguladores, sobre responsables de políticas energéticas y sobre gestores de fondos para el desarrollo, para facilitar el acceso de los más pobres a esos bienes y servicios de primera necesidad. > Sensibilizar a la sociedad sobre el hecho de que el problema de la pobreza es responsabilidad de todos, y todos debemos colaborar en su solución. PROYECTOS A este respecto, Esf tenía en pleno funcionamiento, a finales de enero de 2010, veinte programas/proyectos, de los que cuatro corresponden a suministro de agua potable y saneamiento; trece, a infraestructuras de electrificación, fundamentalmente en base a con placas fotovoltaicas, y otros tres proyectos dedicados a programas de formación. Los veinte proyectos se distribuyen entre diez países, fundamentalmente del África Subsahariana e Iberoamérica. El número de beneficiarios supera las 220.000 personas. PROYECTOS DE REGULACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN ESF desarrolla también proyectos relacionados con la regulación y sensibilización. De singular trascendencia es el modelo regulatorio desarrollado en colaboración con las autoridades regulatorias y universidades, tanto españolas como guatemaltecas, y financiado mayoritariamente por AECID, para la zona del Alta Verapaz de Guatemala. A su vez, a la búsqueda de soluciones energéticas para pa´ñises carenciales se orientan los Seminarios sobre Energía y Pobreza de ESF, cuya tercera edición se está organizando actualmente en Sevilla para el mes de junio, bajo el lema de” Agua y Energía para la vida” INVERSIONES Y FINANCIACIÓN La inversión realizada supera el millón de euros. Un 15% de la financiación proviene de los patronos; un 80%, de instituciones y organismos públicos y el resto, de particulares y otros organismos privados. Teniendo en cuenta estos datos, ESf está poniendo en marcha un proyecto en el que se pretende que los amigos de nuestra ONG colaboren con una cuota anual que nos equilibre la estructura de financiación, mediante un incremento de la aportación de particulares. Los cerca de 100 voluntarios implicados en el proyecto de ESF estamos convencidos que del tratamiento que se dé, desde la solidaridad internacional, a los problemas del agua y la energía dependerá, de modo decisivo, la viabilidad y sostenibilidad de desarrollo integral de los países más necesitados. | |