El Proyecto tiene como objetivo específico el suministro de agua, en condiciones de potabilidad y en cantidad suficiente, a los habitantes de 8 núcleos de población, de las municipalidades mencionadas, mediante la realización de sondeos
a los que se dotará de equipos mecánicos para la extracción del agua subterránea a fuentes superficiales, de manera que nadie, en su respectiva comunidad, tenga que desplazarse más de 15 minutos para el acceso a agua potable.
Beneficiarios directos: 10.850
Socio Local: Sociedad de Misiones Africanas (SMA) en colaboración con Mensajeros de la Paz.
SMA es una sociedad internacional de sacerdotes católicos misioneros con seglares asociados. Esta organización fundada en 1.858 está implantada en veinte países de
Financiador: Fundación Salvador Soler (92.353 €); Ayto. de Colmenar Viejo ( 5.720,63 €); Ayto. Majadahonda
Las municipalidades de Kalalé, Nikki y Pereré están ubicadas en el departamento de Borgou en el norte de Benín (Africa Occidental). Benín es un país con un relieve poco accidentado de llanos y llanuras, su altura media no supera los
Parakou, la capital del norte del país se encuentra a unas 3 horas de Nikki.
La falta de agua es uno de los grandes problemas que afectan a estas comunidades. Esta carencia se refiere no solo a las necesidades de agua para la agricultura o el desarrollo económico en general sino que también existe carencia para satisfacer las demandas más primarias de las personas como son la bebida o la higiene personal. Además, en muchos casos, esta agua no tiene las debidas condiciones higiénico-sanitarias.
A pesar de ser previsibles, los trastornos relacionados con el agua aún constituyen uno de los problemas más graves de salud. Una de las enfermedades más graves de ese tipo es la diarrea, que causa el 17% de las muertes de los niños menores de 5 años en Benín.
Por otro lado solo el 57% de la población tiene acceso a fuentes de agua potable mejoradas en medio rural y el 11% dispone de sistemas de saneamiento.
La mortalidad infantil (sobre el 15%) es muy alta en todo el país, el paludismo y la meningitis siguen siendo las enfermedades por excelencia en la zona rural, que se ceban especialmente en los más pequeños y a todo ello hay que añadir un SIDA galopante, que empieza a afectar también a los niños.
La población rural de Benín se abastece de agua mediante pozos tradicionales superficiales (pozos de diámetro 1,60m y profundidad inferior a 20 metros). Estas aguas superficiales están muy contaminadas y son causa de enfermedades tales como gastroenteritis aguda, diarreas y sobre todo las fiebres tifoideas o tifus, que causan numerosas muertes entre la población. En períodos de sequía (Noviembre – Mayo) se agrava la situación ya que los pozos dejan de suministrar agua y las mujeres, que son las encargadas de buscar el agua y llevarla en cubos a la casa, han de desplazarse a los fondales (cauces secos de ríos) en donde haciendo pequeñas excavaciones consiguen que fluya algo de agua, que es agua contaminada y además se encuentra en lugares alejados de las viviendas lo que supone gran esfuerzo físico y pérdidas de tiempo.
El impacto en las comunidades del acceso a agua potable sería totalmente definitivo, impulsando de manera inequívoca el desarrollo de las mismas:
La tecnología elegida es la mejor adaptada a las condiciones locales y la más económica sobre el ciclo de vida del proyecto
Debido a la falta de cantidad así como a la contaminación que padecen las aguas superficiales es preciso acudir a aguas profundas (profundidad superior a 50m). A éstas se accede mediante sondeos realizados con equipo perforador y elevando el agua subterránea mediante una bomba manual.
SMA nos informa que de los resultados obtenidos hasta la fecha puede esperarse que la calidad de agua obtenida mediante captaciones profundas sea la adecuada para el consumo humano.
No obstante, para cada sondeo que se realice, está previsto efectuar los oportunos análisis físicos, químicos y bacteriológicos que confirmen la calidad y potabilidad del agua extraída.
En cada sondeo de este tipo, la elevación del agua subterránea la realizaremos mediante una bomba manual. Estas bombas, además, son las más adecuadas para mujeres en estado de gestación.
Es la opción que tiene menos necesidades de mantenimiento. Concretamente se estima que estas bombas tienen una vida útil de 20 años y las piezas con mayor desgaste, como son las juntas, tienen una duración mínima de 5 años.
Estos “forages” consisten esencialmente en:
-Una perforación hasta la profundidad necesaria; en nuestro caso se estima en torno a 80 metros.
-El entubamiento de esta perforación.
-Una bomba de accionamiento manual
La instalación se completa con una plataforma circular de hormigón en torno a la perforación con un sumidero de vertidos y un muro de protección de 1,5 metros de altura aproximadamente con una puerta de acceso.